Las pymes alimentarias necesitan un ERP

Un sistema de gestión que resuelva las necesidades de una organización es clave en el sector alimentario, ya que puede garantizar la calidad, la seguridad y la comercialización.

La compañía Datisa explica cuáles son los imprescindibles de una plataforma de gestión empresarial en el entorno de la industria alimentaria. En este sentido, el fabricante español especifica que dichos aplicativos deben incorporar las herramientas propias para controlar la calidad del proceso desde la recepción de las materias primas hasta la entrega de los productos ya terminados, la seguridad en todo el círculo de gestión y la completa trazabilidad de lotes, productos y caducidades.

Además de estos, los expertos enumeran algunos otros elementos básicos que resumen en los siguientes puntos:

  • Seguimiento y control en cada proceso de todos los productos desde su origen hasta su destino.
  • Previsión de ventas a través del cálculo eficiente de necesidades
  • Gestión comercial y ventas: facturación por cliente, planificación y verificación del cumplimiento o no de los objetivos de venta, gestión de campañas y estadísticas
  • En el almacén, gestión de stock.
  • Gestión de la producción
  • Control de la llegada de pedidos que, como ya sabemos, puede ser multicanal.

Las diez razones más importantes

Las múltiples ventajas que pueden aportar los sistemas ERP a las pymes de la industria alimentaria son:

Aumenta el rendimiento y mejora la agilidad en la gestión de la organización. Al integrar la información de todas las áreas del negocio en tiempo real se gana en precisión y en eficiencia pues se facilita la toma de decisiones.

  1. Optimiza los procesos de producción, minimizando el desperdicio y maximizando los márgenes. ¡La información es poder!
  2. Elimina duplicidades al automatizar la planificación y la producción
  3. La filosofía del dato único y las constantes actualizaciones de la información, asegura la trazabilidad total
  4. Facilita el acceso a la información necesaria en cada momento
  5. Ayuda a gestionar y controlar los costes y la rentabilidad de cada producto
  6. Minimiza los costes derivados del mantenimiento o stock de existencias
  7. Reduce el time to market, mejorando la calidad del servicio que se presta a los clientes, aumentando la competitividad de la organización.
  8. Facilita el cumplimiento normativo exigido por la Administración
  9. Mejora las comunicaciones, favorece las funciones de comercio electrónico, facilita el etiquetado, el seguimiento de los productos, etc.

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